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Descubrimos el siglo XX a través de 20 movimientos artísticos

Si por algo se caracterizó el siglo XX, en lo que a arte se refiere, es por la cantidad ingente de movimientos artísticos que nacieron a lo largo de sus años, movimientos, tendencias, que además, cambiaron por completo el concepto de arte que se tenía hasta el momento.

Y es que el arte del siglo XX es variado, activo y participativo. Sólo una única cosa tiene en común, y es que, por primera vez en la historia, se abandona la exclusividad de las élites a las que estaban principalmente dirigido, para empezar a representar los convulsos escenarios políticos y sociales que se estaban viviendo por aquellos tiempos.

Fue una época en la que el arte se puso al servicio de la protesta tanto individual como colectiva, convirtiéndose en un medio de expresión más, para escenificar las fuertes emociones que impregnaban el ánimo social de una etapa, que cómo bien sabrán, estuvo marcada por los diferentes cambios.

Principales movimientos artísticos del siglo XX por años

En este sentido, podríamos considerar los movimientos que a continuación mencionaremos en este blog de arte, como una revolución en el mundo de las artes, donde la constante búsqueda de nuevas formas de expresión, la mayoría de ellos, muy marcados por una gran ruptura con la estética anterior, dio como resultado la renovación total del concepto del arte y sus límites.

Modernismo (1900)

En torno al cambio del siglo (1890 -1910), surge en Europa una nueva corriente artística de carácter renovador, conocida como el Modernismo, aunque también llamada Estilo 1900 o Art Nouveau, ya que recibió diferentes nombres en cada país de Europa. Si bien, en todos ellos se dio una característica común: romper definitivamente con los estilos academicistas imperantes hasta la fecha, y aprovechar las ventajas que ofrecían la tecnología y la industria.

En arquitectura, el Modernismo, estuvo a favor de unas tipologías decorativistas que buscaban sus fuentes de inspiración en la naturaleza. En Barcelona podrán encontrar los mejores ejemplos del modernismo español, con la obra de los arquitectos Antoni Gaudí, Lluís Doménech i Muntaner y Josep Puig i Cadafalch.

Ya en pintura, el Modernismo español, mostró una gran diversidad tanto temática como estilística, al encontrarse características impresionistas (interés por la luz y la atmósfera), simbolistas (imitación de la naturaleza y representaciones oníricas), y de la misma tradición plástica del siglo XIX, el interés por el retrato y el paisaje. Los artistas más representativos fueron Santiago Rusiñol, Ramón Casas e Isidre Nonell.

Fauvismo (1905)

Nacido en 1905, el Fauvismo, fue un movimiento artístico francés, exclusivamente pictórico, ya que el uso del color en su estado más puro es su característica principal.

Su denominación viene de la palabra francesa fauve, que en español significa “fiera”, y que viene a definir, esa aplicación exacerbada, violenta y estridente de los colores sobre las telas, rompiendo por completo la tradicional asociación con el objeto representado.

Y es que, para los fauvistas, la perspectiva o el modelado de las figuras pierden todo su sentido, expresando sus emociones y percepciones a través del color y las líneas desfiguradas, es decir, que por encima de la copia mimética de la realidad prevalece el color.

Los representantes más destacados del Fauvismo, son Henri Mattisse, André Derain, Maurice Vlaminck y Raoul Dufy.

Cubismo (1907)

Es un movimiento artístico que se manifestó sobre todo en pintura, y cuyo objetivo principal era, el de alejarse de la representación naturalista, y conseguir plasmar de un modo simultáneo sobre la superficie de un cuadro, un objeto visto desde múltiples ángulos.

La aparición del Cubismo, se vincula directamente a la realización de la obra Las Señoritas de Avignon de Pablo Picasso, hacia 1907, alcanzando su máximo apogeo alrededor de 1914, aunque continuó evolucionado durante la década de 1920.

Al rechazar la representación realista seguida desde el renacimiento, el Cubismo significó un cambio crucial en la historia del arte, convirtiéndose en el precursor de la abstracción y subjetividad artística.

En definitiva, el Cubismo, fue una revolución contra la pintura tradicional, al rechazar la perspectiva y el movimiento, dándole primacía a la línea, a la forma, y a la utilización de unas tonalidades apagadas y frías.

Futurismo (1909)

Fundado en París por Filippo Tommaso Marinetti, en 1909, su principal propósito ideológico, fue romper con el pasado y exaltar el poder de la tecnología, la máquina y la modernidad.

Hay quienes identifican el Futurismo, como una variante del cubismo, en él, los artistas buscaron reproducir de manera obsesiva la sensación de movimiento, cambio y transformación, conceptos todos ellos, muy vinculados a la idea del progreso. La máquina, fue la máxima inspiración para los artistas de esta corriente artística, buscando mostrar al mundo acción y frenetismo.

Su principal representante fue Humberto Boccioni.

Expresionismo (1914)

El Expresionismo es una corriente artística que buscaba la expresión de los sentimientos y las emociones del artista, podríamos por lo tanto decir que más que un movimiento como tal, fue un modo de entender el arte.

El artista expresionista trató de representar las emociones en su forma más plena, sin preocuparse de la realidad externa, sino de su naturaleza interna, y de las emociones que despierta en el observador, intentando reflejar, de forma vehemente y crítica, y en ocasiones cruel, la atmósfera socio – política, que presagió el advenimiento de la Primera Guerra Mundial y sus terribles consecuencias. Para lograrlo, los temas se exageran, se distorsionan, con el fin de intensificar la comunicación artística.

Algunos de los representantes más destacados del expresionismo son Edvard Munch, Vasili Kandinski, Emil Nolde, Ernst Ludwig Kirchner, Franz Marc, Marc Chagall, entre otros.

Constructivismo ruso (1914)

El Constructivismo fue un movimiento artístico que surgió en Rusia en 1914 y que representa muy bien el poder de la influencia artística al servicio de los intereses políticos.

Para ello, los artistas realizaban obras (carteles, fotografías, ilustraciones), que posteriormente ponían a disposición del gobierno revolucionario bolchevique, como un medio difusor propagandístico.

Los colores planos, la utilización de formas geométricas y lineales, fueron dos de los rasgos fuertemente empleados por el arte ruso y sus artistas. Entre ellos destacar a Aleksandr Ródchenko, Vladímir Tatlin y Liubov Popova.

Dadaismo (1916)

Hacia 1916 se reúnen en Zúrich (Suiza), una serie de artistas para fundar un nuevo movimiento artístico que rechazaba lo racional, el Dadaísmo, una corriente concebida como el anti – arte, dejando una gran libertad al artista, sin explicación ni razonamientos.

Su figura principal, es Marcel Duchamp, con sus famosos “ready made”, que consiste en coger un objeto cotidiano, y convertirlo en una obra de arte por la mágica voluntad del artista, es decir, es un objeto de uso común, al que una mínima intervención del artista, ya sea una firma, una fecha, una presentación a una exposición, pero, sobre todo, una descontextualización y recontextualización, lo convierten en una obra de arte.

Bauhaus (1919)

La Bauhaus, realmente es una escuela de arquitectura alemana, fundada en 1919, por Walter Gropius, que influyó tan notablemente en el arte moderno que, en la actualidad, se le considera una corriente más.

Sus representaciones arquitectónicas, también conocidas como Racionalismo o Funcionalismo, seguían un patrón común promoviendo el trabajo conjunto de técnicos y artistas, pero sobre todo teniendo muy en cuenta, que la estética debía de estar al servicio de la funcionalidad, de ahí, que carecieron de ornamentaciones.

Entre sus principales representantes destacan Mies van der Rohe y Le Corbusier.

Abstracción geometrica (1920)

La abstracción está considerada por antonomasia, el movimiento rupturista más grande del siglo XX. Su iniciador fue Wassily Kandisky, quien alrededor de 1910, abandona conscientemente la figuración, para influir en el alma del espectador a través de la armonía de la forma y el color.

En esa misma línea espiritual, se encuentra la abstracción geométrica, liderada por Piet Mondrian, un movimiento que trató de simplificar las formas al máximo, hasta llegar a sus componentes fundamentales, líneas, cubos, planos y colores primarios (rojo, azul y amarillo) y neutros (blanco y negro). De ese modo, se logró eliminar todo aquello que se pudiera considerar superfluo (las figuras), para prevalecer lo elemental (la estructura).

Art Decó (1920)

El Art Decó, fue un movimiento de diseño popular a partir de 1920 hasta 1939, (aunque su origen se encuentra en la Exposición Universal de 1900 en París), que influyó decisivamente en todas las artes decorativas.

El Art Decó emplea líneas toscas y secas, no sinuosas. Y tiene una clara preferencia por materiales de origen industrial como el acero o el aluminio. La simetría era un elemento importante en la representación, así como la geometrización de elementos, especialmente visible en elementos arquitectónicos.

En España es posible encontrar muchas muestras del estilo art déco, entre ellas destacar las proyectadas por el arquitecto valenciano Francisco Javier Goerlich Lleó, como el edificio Martí Cortina, el Colegio Mayor Luis Vives o el edificio Roig Vives.

Surrealismo (1924)

El Surrealismo surge hacia 1924 con el manifiesto teórico de André Breton. Los artistas de este movimiento, afirmaban que debía de existir una realidad independiente de lo visible, donde se anulaban totalmente los controles racionales, dando lugar a que la mayoría de las imágenes sean psíquicas, subjetivas y oníricas.

Dentro del surrealismo se distinguen dos líneas bien diferenciadas:

  • Corriente Surrealista abstracta; en la que el artista reproduce un universo de símbolos, a veces abstractos, surgidos del inconsciente y el azar, siendo Joan Miró, uno de sus principales representantes.
  • Corriente Surrealista figurativa; en la que el artista recrea asociaciones extrañas e inquietantes, propias de mundo de los sueños, atendiendo a las normas tradicionales de representación figurativa, siendo Salvador Dalí y René Magritte sus principales valedores.

Realismo Socialista (1924)

El Realismo socialista, fue una corriente artística cuyo propósito principal estuvo en expandir la conciencia de clase, el conocimiento de los problemas sociales y las vivencias personales de la clase trabajadora agrícola o industrializada.

Fue un movimiento que se desarrolló especialmente en la Unión Soviética, tras la revolución, particularmente durante el gobierno de Iósif Stalin, aunque también formó parte importante del arte chino y, en general, en la mayoría de los países socialistas.

A través del Realismo socialista, se consiguió ensalzar los valores del trabajo proletario, convirtiéndolo en algo admirable, antes despreciable.

Expresionismo abstracto (1947)

El Expresionismo abstracto, fue un movimiento artístico que surgió hacia 1947, en Estados Unidos, y cuya máxima expresión fue la pintura, realizada habitualmente en formatos de gran tamaño.

Aquí, desaparece de nuevo la figuración, aunque no radicalmente pues, en ocasiones, pueden encontrarse figuras reconocibles, pero por lo general, si que se rechaza la forma, para hablar de manchas, texturas, arenas, goteos…No existen jerarquías entre elementos representados, por lo que se entiende el espacio pictórico como un todo. La gama cromática se limita al uso del blanco y negro, y la combinación de colores primarios.

Al igual que en movimientos anteriores, el expresionismo abstracto también se desarrolló conforme a dos tendencias:

  • Action Painting; enérgico y gestual. Sus representantes son Jackson Pollock, Franz Kline y Willem de Kooning.
  • Colour Field Painting; más puramente abstracta, reposada y mística, y cuyo principal representante es Mark Rothko.

Pop Art (1950)

El nombre de Popular Art (Arte Popular), fue acuñado por el crítico ingles Lawrence, quién lo utilizó para designar un movimiento que, desde mediados de la década de 1950, hasta comienzos de la de 1970, se desarrolló de manera simultánea en Londres y Nueva York.

Las obras de Pop Art, tiene un marcado carácter figurativo, apoyado en la imaginería del mundo del consumo y la cultura popular: anuncios, revistas, comics, periódicos, personajes famosos y objetos cotidianos de consumo.

Entre sus máximos representantes destaca, por encima de todos, Andy Warhol, con sus famosas series de latas de sopas Campbell, o de botellas de Coca Cola, así como los retratos serigrafiados de personajes famosos, como los de Marilyn Monroe o Elvis Presley.

Op Art (1955)

El Op Art, abreviatura de Optical – Art, es un arte óptico que se basa en la creación de juegos visuales e ilusiones ópticas, que dan sensación de movimiento y que engañan al observador según se les mira.

En este sentido, los elementos emocionales sí están completamente fuera del deseo del artista, que se enfoca en aspectos puramente estéticos. La combinación y repetición de líneas y figuras geométricas, junto con colores extravagantes, dan lugar a representaciones poco corrientes.

El húngaro Víctor Vasarely, fue una de las figuras más destacadas de esta tendencia artística.

Arte en acción (1960)

A principios de la década de 1960, una serie de artistas hicieron desaparecer el objeto artístico tradicional, es de decir, el caballete o la escultura, para sustituirlo por la creación de un acontecimiento (happening) en formato de espectáculo, a medio camino entre el teatro y las artes.

El Arte acción, es precisamente eso mismo, el nombre con el que se designa a un conjunto de técnicas y estilos que se enfocan en el acto creador, es decir, en la acción que realiza el artista para dar lugar a una obra de arte, un hecho que le confiere además un carácter extremadamente efímero.

El happening, el Body Art o la perfomance son formas de expresión del arte de acción. En este tipo de representaciones el artista es parte del resultado de la obra.

 

Fluxus (1962)

Fluxus, es un movimiento propio de las artes visuales, que tuvo su momento más activo entre la década de los sesenta y setenta del siglo XX. Este se movilizó para luchar contra la concepción artística como objeto de consumo o mercancía, haciéndolo de él mismo, un movimiento artístico de gran valor sociológico y muy cotizado en las subastas de arte en España.

Este, lo que hace, es aunar en sus obras diferentes elementos y materiales procedentes de diversos entornos, confiriéndoles un significado holístico al conjugarlos en la representación artística.

En definitiva, el fluxus, es una tendencia que busca incorporar el arte en la cotidianeidad de la sociedad. De sus acciones, efímeras en el tiempo, tan solo queda constancia a través de los vídeos o fotografías que se realizan durante el acto.

Minimalismo (1965)

El arte minimalista, es una corriente del arte contemporáneo, que surge durante la década de los años sesenta, en Estados Unidos, y cuyo objetivo se enfoca en la necesidad de reducir el contenido a la más pura esencia, deshaciéndose así, de todo elemento restante que no aporte valor a la obra.

Y es que el minimalismo, busca la mayor expresividad con los mínimos recursos, haciendo una especie de crítica a la desmesura y el recargamiento de ciertas manifestaciones artísticas del momento, particularmente la del pop art.

Es un movimiento cargado de simbolismo y de un alto valor intelectual, aunque a nivel producción o manufactura no requiera grandes dotes.

Arte Povera (1967)

El término Arte Povera, fue acuñado en 1967, por el crítico italiano Germano Celant, para referirse a todas aquellas obras de arte, caracterizadas por haber sido realizadas con materiales pobres, como arena, paja, piedras, ramas, hojarasca, fragmentos de metal o vidrio, entre otros.

En su concepción, la idea principal de este tipo de obras fue enfrentarse a la comercialización del arte, representando a través de sus obras la caducidad y el valor real de los objetos tras la intervención del artista, haciendo pública la cuestión dónde se hallaba la valía artística, si bien en la obra en sí, o en el artista que la realizaba.

Entre sus máximas figuras, sobresalen los italianos Mario Merz, Piero Manzoni, Michelangelo Pistoletto, y el griego Jannis Kounellis.

Hiperrealismo (1968)

Como respuesta a la excesiva frialdad y distanciamiento de las últimas manifestaciones artísticas que se venían dando estos últimos años, surge el Hiperrealismo, buscando de nuevo, la representación de la realidad, de un modo absolutamente fiel y objetivo, partiendo, a menudo, de la copia de modelos fotográficos, procurando que la copia y el original se asemejen al máximo.

Para magnificar el resultado final de las obras, los artistas hiperrealistas incorporaron elementos reflectantes, de colores sinuosos o brillantes a sus imágenes.

Chuck Close, Robert Nottingham y Richard Estes, son tres de los artistas más destacados en el apartado del hiperrealismo pictórico, mientras que Duane Hanson y John de Andrea, crearon esculturas hiperrealistas en las que se reproduce la figura humana en diversas actitudes cotidianas.